Barcelona, 7 de octubre de 2008
07 Octubre 2008 21:59 Ginés AlarcónQuerido Andrés,
como hace varios días que no nos encontramos en gmail, aprovecho este espacio para explicarte algunas historias recientes de las que nos gusta comentar. El viernes pasado Llorenç me llevó a un concierto del LEM en el auditori del MACBA. Como homenaje a las tardes que pasamos en aquella sala escuchando a Francisco López hablando de la noosfera, nos sentamos en las mismas sillas que solíamos ocupar. Fue agradable volver a sentir aquella oscuridad, aunque el concierto no me gustó demasiado. El artista era Llorenç Barber, entrado en años y según comentan, uno de los pioneros del minimalismo en España. Pero como digo, no me gustó. Sí fue divertido, porque apareció tras una puerta con una campana y un mazo, y fue dando vueltas por la sala hasta que llegó al escenario, donde le esperaban una decena de campanas colgadas del techo con una cuerda. A veces recitaba un monólogo rapidísimo mientras modulaba la voz, y otras tocaba las campanas. También se subió a una escalera, se puso un platillo en la cabeza y lo estuvo golpeando un rato. Aquel momento en concreto sí me gustó, por el sonido y el gag, pero las campanas, en general, no me interesan. Te recomiendo la radio del MACBA, porque tiene un programa, Recerca, con un monográfico sobre la música experimental en España, y podcasts de Esplendor Geométrico y Francisco López, entre otros. Este último, por cierto, con el testimonio de Rafael Flores (Comando Bruno).
Cambiando de tercio, hoy he tenido diversos contratiempos. El primero ha sido con el bicing. Al acercar mi tarjeta a la máquina ponía que mi bicicleta ya estaba en uso, que no podía coger dos. He llamado y me han dicho que la cogí ayer y que todavía no la había devuelto. Lo más probable es que fuese un error de la máquina. Total, que hasta mañana no puedo usar el bicing y me cobrarán 150 euros que luego tendré que reclamar por fax. Luego, cuando he llegado a casa he visto que tenía nuevamente un cargo extra en la factura de Telefónica por llamadas que no he hecho porque no tengo el teléfono conectado. He llamado a facturación (1004) y me han dicho que llame a averías (1002), para decirme, cómo no, que tenía que llamar al 1004, que yo no tenía ninguna avería. He intentado explicarle que en el 1004 me han dicho que probablemente se trate de un cruce de líneas o de un fallo del adsl, pero el hombre insitía en que si yo hacía y recibía llamadas no tenía una avería y por lo tanto no podía tomar nota. Se lo he explicado de varias maneras y parece que lo ha entendido aunque no preveo una solución rápida. Luego lo comentaba con Miquel y me ha dicho que otra opción “es ir desde el principio de borde, llamando para darte de baja y diciendo que cobran extra cada mes y como no lo solucionan te das de baja”. Le he respondido, no sin humor, que prefería ser un incomprendido amable, y me ha contestado: “Un pobre idealista que paga extra por el telefono y que se va a quedar sin bicing”.
Otra anécdota profundamente estúpida me ocurrió ayer. Fui a la farmacia a por unos preparados y aproveché para preguntar si tenía algo para el dolor de muelas, que tenía las del juicio y tomaba ibuprofeno pero quería algo que no me dañara el estómago. Y la farmacéutica me dijo: “Sí, toma Nolotil para alternar”. Me da un paquete y cuando llego a casa leo que pone: vía intravenosa o intramuscular. No sé si me expliqué mal o no me entendió, pero yo en casa no tengo jeringas ni sé cómo se utilizan. Supongo que la mujer pensaría que me acababan de operar y que me pincharan en un ambulatorio, o mejor, un practicante. Como tengo que volver a la farmacia devolveré el Nolotil, así que es probable que esta anécdota todavía pueda rematarse.
En otro orden de cosas, hoy he recogido un recorte de periódico que mi abuelo me dejó en casa de mis padres. No sé por qué, porque no he hablado con él sobre toros, quizás se lo diría mi madre, pero la cuestión es que había una fotocopia del ABC enrollada como un papiro. La noticia hablaba de un ciclo de conferencias sobre Antonio Ordoñez en Las Ventas. Y por el otro lado de la hoja había escrito a bolígrafo lo siguiente:
-Antonio Ordoñez-
Hijo de Cayetano Ordoñez - Niño de la Palma (formidable torero). Cuñado de Luis Miquel “Dominguín”, casado con su hermana Carmen González. Tío de Miguel Bosé, hijo de Dominguín, que a su vez es tío-primo de Cayetano Rivera y de Fran Rivera, hijos de Paquirri y de Carmina Ordoñez, sobrina de Dominguín, que su nombre era Luis Miguel González.
Tuve la suerte de verlos a todos en distintas ocasiones.
Aquí me despido, recuerda que debemos probar la videollamada de Skype.
Ánimo.







