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12
feb 12

Cosas que pasan al otro lado de Schengen

Shengen es un pueblo de Luxemburgo de 500 habitantes donde se firmó un acuerdo en 1985 para suprimir fronteras entre la mayoría de los estados europeos. No todos los estados miembros firmaron, como Reino Unido, pero otros que no forman parte de la UE sí lo hicieron, como Noruega. La ventaja para el ciudadano de a pie es poder moverse libremente entre países sin llevar el pasaporte ni solicitar visados.

Hace varios años, cuando visité a mi amigo Sergio en San Petersburgo, grabé una entrevista con un colega suyo, Raúl, profesor de español, que bien podría resumirse concluyendo que el mundo, más allá de Shengen, es otro. Desde que estoy en Kosovo empiezo a entender algunas cosas.

Hace unos minutos leía en Facebook a un amigo de Barcelona que se quejaba de que lleva un día sin gas en casa, y que parece que el problema tardará en arreglarse porque afecta a medio barrio. Un vecino comentaba que estaba con dos radiadores, helado de frío, que no pasaba de 9º, mientras otro le daba ánimos quejándose de vivir en un país de pandereta.

En Barcelona la temperatura ahora mismo es de 7º, en Pristina -8º. En mi zona el agua se corta cada día entre las 12 y las 16 h. aprox y desde las 23 hasta las 4 de la mañana porque la ciudad no tiene capacidad para depurar más rápido. No hay gas natural, y en casa es imprescindible tener velas y linternas para soportar los constantes apagones de luz. Solo el 15% de la ciudad dispone de calefacción central y tampoco es infalible.

El ruido de los generadores que usan los comercios es tan habitual como en verano el de las motosierras para cortar madera. Este invierno está haciendo tanto frío (hace dos semanas se llegó a 24º bajo cero) que la leña escasea. Cuando hay niebla, la ciudad se cubre de un manto de humo irrespirable.

El otro día salía en la tele un ancianito que había denunciado al ayuntamiento porque en su barrio, el Poble Nou, había baldosas “que bailan”. Y el señor se dedicaba a enganchar pegatinas de aviso en las aceras mientras sus vecinos le felicitaban.

En Kosovo es más seguro caminar por donde pasan los coches que por las aceras. Tengo un supermercado a escasos 50 metros de mi apartamento y no puedo levantar la vista del suelo. El motivo es una placa de hielo que seguirá allí, como mínimo, hasta la primavera. Cuando se juntan varios kosovares, la conversación suele empezar por el frío, se preguntan cómo lo llevan y qué sistema utilizan para calentarse.

Y esto es hoy. En 1999, un año después de la guerra, “cuando todo se apagó”, una amiga estuvo cuatro años sin ascensor. Vivía en el 12º piso.

Ojo, yo en Barcelona soy igual de idiota. Vivo en un 3º y cuando el ascensor no funciona maldigo mi suerte, pero no está de más, de vez en cuando, recordar aquello de los first world problems.

Aprovecho para recomendar el fantástico blog de un español en los balcanes, escrito por un cantabrón que vino a trabajar a Kosovo, donde explica estas y otras muchas cosas del día a día al otro lado de Shengen.


25
dic 11

Llafranc, Casamar y El Transistor

El camí de ronda es una ruta que se extiende por el litoral de la Costa Brava y que era utilizado por la Guardia Civil para vigilar el contrabando. El tramo que conozco es el que une Calella de Palafrugell con Llafranc. Es un paseo agradable, abarrotado en verano, pero que en temporada baja, cuando deja de ser una rambla turística y el sol no chamusca el olor a pino, se puede disfrutar la belleza del paisaje caminando entre higos chumbos y brisa marina sin demasiadas interrupciones. La ruta culmina con vistas a la bahía de Llafranc, que Josep Pla describe así en su guía de la Costa Brava:

Passada la Punta d’en Blanc, s’entra en aigües de la badia de Llafranc i es veu la població estesa sobre la platja -panorama nocturn, a l’estiu, inolvidable,-. Als extrems, a garbí i a llevant, les cases escalant la muntanya. (…) La platja de Llafranc, resguardada a llevant per l’enorme mola del Cap de Sant Sebastià, té, contemplada del mar estant, a segon terme, dos petits turons – El Puig d’en Bonet i el Puig de Rais – que formen dues línies indescriptiblement gracioses, que donen a la corba elegant de la sorra un moviment d’una gran vivacitat. (…) D’una altra banda, la platja és tancada a garbí per una altra paret rocosa que dona a la platja una corba recollida i arrodonida. Situeu ara entre els límits d’aquestes dues parets rocoses, dos o tres-cents metres de platja magnífica, amb una corba de mar que és una de les més fines, dolçes i elegants de la costa…

En la entrada de la bahía se encuentra el restaurante Casamar con su reciente primera estrella Michelin. Es el primer fin de semana desde el premio y probamos el menú de degustación. La cocina de Quim Casellas propone, como es lógico, productos de la zona, sin riesgos innecesarios y sutil en lo creativo.

El dry martini de aperitivo, el foie con magrana y cítricos, o la espalda de cordero, son excelentes. De postre, crema de naranja (en la foto), y parfait de almendra con helado de turrón, magníficos.

No entiendo de vinos, y menos de blancos. Aborrezco la mayoría de vinos que acompañan las paellas de fin de semana. Sé que me gusta seco, y que tengo más probabilidades de acertar si se trata de Sauvignon. La experiencia en Casamar marca un punto de inflexión, por decisión del sumiller, llamado El Transistor.

Dorado, complejo, poderoso y delicado, el vino es de Rueda, uva Verdejo de recogida manual. Explican en la web de la Compañía de Vinos Telmo Rodríguez que los viñedos son viejos. Casi sentimos que no hemos venido a comer sino a beber. Se llama así porque de noche, para echar a los jabalíes de la región con delicadeza, ponen un transistor junto a las viñas.


25
jun 11

La policía en casa

Ayer por la mañana sonó un fuerte boom en la calle, como si hubiera caído algo. No hubo gritos ni llantos por lo que seguí durmiendo, era pronto. A las cinco de la tarde estaba viendo Transformers cuando sonó el interfono.

- ¿Quién es?
- Mossos d’esquadra.
- ¿Mossos?
- Sí, abra por favor.
- ¿Qué quieren?
- Abra y se lo explicamos.

Rápido me pongo una camisa y abro la puerta nervioso.

- Buenas tardes ¿usted tiene una jardinera en su balcón?
- No.
- Es que ha caído una a la calle.
- Ah, esta mañana escuché un ruido, creo que fue más abajo.
- ¿Podemos pasar?

Entran y vamos al balcón pasando por mi cuarto. Comprueban que no tengo ninguna maceta y miran hacia abajo. En ese momento pienso en marcarme un instragam con los mossos pero me contengo. Han visto que el segundo piso tiene un enganche para macetas sin maceta y tierra en el suelo.

- ¿Vive alguien abajo?
- Sí.
- ¿Los conoces?
- No mucho.
- ¿Son de tu edad?
- Mayores que yo. Con hijos.
- De acuerdo, gracias, y perdón por haberte despertado.

¿Despertado? No estaba durmiendo, el avispado detective habrá visto la cama revuelta y mi cara de empanado para sacar una conclusión FALSA. Puig dimissió.

Es la tercera vez que un policía entra en mi casa. La primera fue de niño cuando a la vuelta de un viaje descubrimos que nos habían robado. Los cacos dejaron una cuerda colgando de la terraza y una navaja en el lavabo. Nunca olvidaré la imagen al abrir la puerta y ver que la televisión ya no estaba.

La segunda fue en un piso de estudiantes en el que vivíamos una media de cinco personas. Aquel piso era un absoluto desastre. Una noche que volvía a casa no pude abrir, la llave no giraba y escuché ruidos en el interior. Se suponía que no había nadie y la puerta tenía unas rascadas, parecía forzada. Llamé a un compañero de piso y al conserje, que vivía en el bajo con su familia. Como ya habían entrado a robar en nuestro edificio esa misma semana llamé a la policía.

El hijo del portero era un macarrilla, animaba a su padre para enfrentarse a los ladrones. “¿Has llamado ya?”, me preguntó. Sí. “¿A quién?” Al 091. “Mierda, la nacional”, y estuvo un rato maldiciendo. No sé qué tratos tendría con la policía pero hace diez años no había mossos ni pensé en la guardia urbana.

Entonces llegó la nacional, con esa actitud tan española, de albañil con placa y pistola. En el rellano ya éramos ocho personas, una comedia. Intentaron abrir la puerta pero no se podía y el más mayor, no precisamente atlético, decidió entrar por el patio interior. Le señalé mi ventana y se enfiló mientras me pedía que le sujetara “la pata”. Yo lo vi muy inestable aquello, y cómico, pero entró. “Si esto estaba así, aquí no ha entrado nadie”. Falsa alarma. Los policías se marcharon, el macarrilla se fue con su scooter a buscar jarana a otra parte y el cerrajero nos costó una pasta.


15
jun 11

La primavera oscura

Si no puedo bailar, no quiero tu revolución. Emma Goldman

Esta no ha sido la primavera más alegre. En la calle nos zurraron los mossos, la #spanishrevolution es poco más que un hashtag y al esfuerzo habitual para solucionar el día a día en estos tiempos de crisis se suman el desencanto y la frustración de que nada mejora. Hay un clima general enrarecido y contagioso, de dificultad y desánimo.

En mi caso tuve unas semanas complicadas, me sacaron una muela de juicio con la mala suerte de que se produjo una comunicación bucosinusal. Había que intervenir de nuevo pero se retrasó por una infección de la bacteria Escherichia coli (antes del boom mediático para fortuna de mi hipocondría). Estuve de baja y perdí seis kilos en un mes y medio. Fue aburrido y agotador. También es cierto que aproveché la enfermedad y la imposibilidad de masticar para regular mi ligero sobrepeso con una dieta más equilibrada y algo de ejercicio. No me quejo, no sería justo, cada uno lleva lo suyo como puede.

Esta semana se celebra el Sónar y pronto empieza el verano. En Barcelona suele haber un rollo especial estos días gracias al festival. La gente tiene ganas de pasarlo bien. Hay mil fiestas en playas, terrazas y clubs. Robert Hood estará el jueves 16 en el Nitsa. Será la mejor forma de celebrar el final de esta primavera oscura.


19
may 11

Nuestra democracia basura

Reconozco que en las primeras horas de la #spanishrevolution he sido crítico con la protesta por la previsible ineficacia de las formas utilizadas por los manifestantes. Pero defiendo peticiones como modificar la ley electoral, listas abiertas o escaños proporcionales al número de votos. Plantearse la lucha contra el poder es inútil pero este tipo de propuestas relacionadas con nuestro sistema democrático tienen más sentido que recurrir a Marx.

El establishment, desde mítines a tertulias radiofónicas, ha denunciado estos días que se ponga en duda nuestra democracia, como si no hubiera mejor forma de llevarla a cabo y representar realmente a la ciudadanía.

El análisis que reproduzco a continuación sobre la participación ciudadana en la gestión pública, premiado en el congreso CLAD 2009 sobre Reforma del Estado y Modernización de la Administración Pública, explica con una claridad meridiana las deficiencias de nuestro sistema democrático.

He seleccionado los fragmentos que mejor explican cómo hemos llegado hasta aquí pero recomiendo la lectura del ensayo completo en el que también se muestran las ventajas de los procesos participativos para la gobernanza local. La autoría corresponde a Pedro Prieto Martín, presidente de la Asociación Ciudades Kyosei y doctorando del Dpto. de Cc. de la Computación de la Universidad de Alcalá.

A la muerte del general Franco, dictador que ocupó la jefatura del estado durante casi cuarenta años, se inició un proceso de reforma que, respetando los cauces de la legalidad franquista, pretendía instaurar un régimen democrático que favoreciese la modernización de España y permitiese su integración en el marco económico y político europeo. Desde el gobierno, que tenía una orientación de centro-derecha, se diseñó un sistema electoral que buscaba cumplir dos objetivos.

En primer lugar, debía limitar la fragmentación partidaria y ser capaz de producir gobiernos mayoritarios y estables, pues se los estimaba como imprescindibles para el éxito de la transición. En segundo lugar, se buscó formular un mecanismo que garantizase que el que sería el futuro partido del entonces presidente pudiese alcanzar, con el 36% de los votos que esperaba obtener, una cómoda mayoría absoluta.

Para ello, se abogó por un modelo con reparto de escaño pseudo-proporcional y con pequeñas circunscripciones provinciales que, por un lado, favorecía enormemente a los dos mayores partidos de ámbito nacional a costa, principalmente, del resto de partidos nacionales, y que por otro lado amparaba a los partidos conservadores frente a los progresistas. Este diseño electoral buscaba asimismo impedir que el Partido Comunista, legalizado apenas unos meses antes de las elecciones, obtuviera una influencia parlamentaria que se correspondiese con la fuerza política que entonces se le atribuía.

La estratagema resultó tan exitosa que dicho sistema electoral sigue aún vigente más de 30 años después. Los dos principales partidos de ámbito nacional se vieron tan beneficiados por él –en media recibieron, conjuntamente, un 16% de sobre-representación en las tres primeras elecciones– que no pudieron menos que refrendarlo en 1985, con carácter definitivo. Desde entonces han ido acaparando un porcentaje creciente del voto total, principalmente por causa de la concentración mediática que se ha producido en torno a ambos, pero en parte también por la influencia del propio sistema electoral en el comportamiento de los votantes, que tienden a votar a los partidos mayoritarios para maximizar la “utilidad” de su voto.

Hay, sin embargo, otro componente del sistema electoral español que tiene unas consecuencias anti-democráticas si cabe aún más severas. Tras cuatro décadas de dictadura en que los partidos políticos estuvieron proscritos, se intentó fortalecer las estructuras partidarias por medio de un sistema de listas cerradas y bloqueadas, de forma que fueran las direcciones de los partidos las que elaboraran las listas de candidatos que los ciudadanos podrían votar en cada circunscripción.

Sin duda, las listas cerradas y bloqueadas permiten a la dirección del partido ejercer un fuerte control y una férrea disciplina dentro de la agrupación. El problema es que al mismo tiempo vienen a quebrar el tan fundamental vínculo democrático entre el elector y el elegido, convirtiéndose la democracia en una “partidocracia”.

Quienes otorgan los cargos a los políticos no son ya los ciudadanos sino los partidos, cuyas jerarquías deciden el lugar de los candidatos en las listas electorales y, por consiguiente, si serán elegidos o no. En vez de líderes políticos sometidos al control de sus electores, con quienes mantienen un contacto y comunicación constante, lo que tenemos son profesionales de la política expertos en medrar dentro de las estructuras partidarias y acostumbrados, por tanto, a anteponer el interés y las consignas del partido a cualquier otra cosa.

Sólo tomando conciencia de que no es ante los ciudadanos que los políticos deben rendir cuentas, puede llegar a entenderse que el Parlamento, que debería operar como un santuario del diálogo democrático en pro del bien común, se convierta en ocasiones en una especie de circo romano en el que Sus Señorías se comportan peor que los macarras del instituto durante la clase de literatura (Díez, 2007).

Las listas cerradas y bloqueadas generan asimismo dinámicas perniciosas por el lado del ciudadano. Puesto que no es posible ejercer ningún control directo sobre los políticos, desaparece el estímulo para informarse sobre ellos, hasta el punto de que la mayoría de las personas no conocen más allá del segundo integrante de las listas electorales de su provincia. Al final, al ciudadano no le queda otra posibilidad que establecer con los partidos políticos una relación similar a la que mantiene con los equipos de fútbol: podrá alentarlos, abuchearlos y hasta identificarse con sus colores, pero no puede aspirar a determinar su juego.

(…)

Los políticos, en España y el resto del mundo, se ven por tanto obligados a enfrentar un trascendente dilema: ¿Dónde encontrar la voluntad con la que cambiar las reglas actuales si son precisamente ellos quienes más se benefician de ellas? Es más, son esas mismas reglas las que les están escudando ante mayores demandas de cambio y las que por tanto posibilitan que puedan mantener sus cargos y privilegios en el corto y medio plazo. Es ésta, sin duda, una paradoja de difícil resolución, pero no es la única ni la más grave de las que anidan en las psiques de los políticos.

(…)

Buena parte de la bonanza económica que España experimentó en la última década fue debida al espectacular boom inmobiliario que, amparado en la Ley del Suelo de 1998, promovió un modelo de desarrollo urbanístico de carácter no sostenible, que fomentó la especulación y generalizó la corrupción. Según las cifras oficiales, los precios de la vivienda crecieron entre 1997 y 2006 un 187%, para ir estabilizándose a lo largo de 2007 y seguramente estancarse o caer durante el 2008. El fin de este auge provocará, sin duda, una ralentización general de la economía española; su efecto sobre las finanzas municipales va a ser, sin embargo, mucho más dramático.

Durante los años del “boom del ladrillo” la gran mayoría de los municipios españoles recurrieron a las recalificaciones urbanísticas para incrementar su recaudación y mejorar su situación financiera. Desgraciadamente, los pingües ingresos extraordinarios provenientes de las recalificaciones favorecieron la indisciplina fiscal: en muchos casos fueron indebidamente utilizados para sufragar gastos corrientes y sobredimensionar la administración municipal, cuando no para la obtención delictiva de lucro personal por parte de políticos, funcionarios
y otros intermediarios.

Se extendieron así, por todo el territorio nacional, las prácticas de corrupción, la opacidad administrativa y el incumplimiento sistemático de las normativas urbanísticas, hasta el punto de que entre 2000 y 2007 los medios de comunicación españoles llegaron a denunciar más de mil casos de supuestas irregularidades urbanísticas y presuntos casos de corrupción.

(…)

El modelo de participación ciudadana español presenta así, sobre todo al nivel “nacional”, un carácter restrictivo y controlador que, a efectos prácticos, no difiere mucho del utilizado ocasionalmente por regímenes de tipo dictatorial.

En su gran mayoría los españoles ignoran que existan otras formas de ejercer su ciudadanía que no sea a través de las elecciones, de la misma forma que no son conscientes del resto de desequilibrios existentes en el andamiaje democrático español. Cuarenta años de dictadura y, posteriormente, un notable trabajo de endoculturación a favor del statu quo realizado desde el sistema educativo y los medios de comunicación masiva, han extendido entre los ciudadanos la impresión de que la democracia básicamente consiste en elegir cada cuatro años entre las listas propuestas por los partidos políticos.

La situación tiene, sin embargo, visos de cambiar en los próximos años. El patente anacronismo de esta legislación se va a hacer más y más visible para una ciudadanía cada vez más crítica y crecientemente acostumbrada a ser consultada y a dar su opinión. Es más, una legislación obsoleta y restrictiva confiere mayor visibilidad a los movimientos críticos, cuyas campañas y acciones podrían servir para desanudar la, hasta ahora reprimida, demanda ciudadana de participación.

(…)

PRIETO-MARTÍN, P. (2010) (e)Participación en el ámbito local: caminando hacia una democracia colaborativa, Asociación Ciudades Kyosei, [http://is.gd/vG2og1]


9
abr 11

Los artistas desconocidos

Hace varios años pasamos unos días en Bélgica, en casa de mi amigo Ruud. Vive alejado, en un camping de bungalows, y trabaja de repartidor. Nos llevó de excursión a un campo de concentración y luego a un lago. Ruud y yo nos conocimos hace muchos años, y nos hemos ido viendo, es un loco sano, superdotado en el cálculo de números, con curiosas y divertidas aficiones por la asociación de fechas, colores y personas, fascinado por la destrucción y el surrealismo, del que parece formar parte sin demasiado esfuerzo, es un outsider vocacional e inevitable.

A la excursión vino con su hermano Vincent, más joven. Apenas dijo algo al presentarnos. Enfilamos el camino hacia el campo de exterminio y al rato hablé con él. No recuerdo lo primero que me dijo pero lo segundo fue: “Cuando me ingresaron me inyectaron litio en la pierna”. Para los no enterados, las sales de litio son un fármaco que se utiliza para el tratamiento de alteraciones del ánimo como el trastorno bipolar o la depresión.

En las horas siguientes no dijo casi nada, siempre estaba alejado, intercambiamos varias frases. Me impactó su mirada, de inocencia y temor, parecía alegre pero no se atrevía a hablar con nosotros, producía desconcierto. Vincent sigue viviendo con sus padres en el mismo entorno rural que su hermano y ambos son aficionados a la pintura. Ruud me explicó que había estado ingresado y era muy complicado que mantuviera un trabajo, además de tener experiencias negativas con la droga. Desconozco su diagnóstico. Es amigo mío en Facebook, tiene pocos, si eso significa algo. Su muro está en blanco, a veces sube algún dibujo, nadie le dice “me gusta”.

Hace tiempo que no sé de él, la primera y única vez que lo ví fue hace cuatro o cinco años. Sus dibujos son tan sencillos como la casa de su tío o una playa con mucho sol y el agua muy azul. No tengo criterio para valorar su talento, a mí me gusta, quizás lo tiene.

Puede ser que esté tan apartado de todo y tan jodido que sus cuadros solo los veamos veinte personas en Facebook. Puede que si tuviera la energía y la fortuna suficientes llegara a desarrollar su carrera artística y ser reconocido, con la variedad de interpretaciones que eso significa. Es probable que solo se trate de un chaval con dificultades de adaptación social, más feliz jugando con los colores que en la escuela o el trabajo. Pero de lo que estoy seguro es que su pasión es comparable a la de sus paisanos los flamencos.

Y entonces me acuerdo de Arthur Russell, que en la mismísima Nueva York murió con centenares de cassettes amontonadas en una estantería, la mayoría con canciones inacabadas o versiones de la misma por las dos caras. Pasajes breves “as a work in progress”, sin llegar a ningún final, como sus Instrumentals Volume 1, que hoy podemos escuchar en Spotify: First thought best thought (Audika, 2006).

(Mi amigo no se llama Ruud, ni su hermano Vincent, tampoco son belgas, pero existen y viven cerca).


11
mar 11

La dispersión

Llevaba un rato videochateando con mi amigo Sergio, al que también llamo Chechu o (Querido) Andrés. Mis amigos lo conocen porque es el que anda por Rusia y Armenia dando clases de español.

Nos conectamos a menudo para comentar la última de Sergio Ramos o de Pinto. Él me explica que está aprendiendo a disparar con Kalashnikov, yo le cuento mis desventuras cotidianas, y ambos coincidimos en que nos gustaría pasar una temporada en Baltimore. Bien, pues me comentaba que debería hacer un esfuerzo y escribir más en el blog, como cuando te planteas ir al gimnasio.

Le he dicho que sí, pero que antes me preocupa más el desorden de los contenidos, porque salto de Juan Belmonte, matador de toros, a Kimi Raikkonen, piloto de rallies, con demasiada facilidad, y habría que pensar de qué forma podría ser más homogéneo. Pero es que desprenderse de esta dispersión es muy complicado. Dice Andrés que debería apostar por el costumbrismo, con más opinión y crónica social.

Y podría sentirme cómodo, quizás así encajarían el humor y el entretenimiento cultural, imprescindibles para el día a día. Aunque temo que él lo dice porque se raja con mis aficiones y estilos cada vez más anacrónicos, en la música y en la vida. Hasta llegó a definir el término retrocedismo para referirse a mi evolución en pensamiento, gustos e intereses, palabra que, por cierto, no ofrece ningún resultado en google. Solo por eso ya vale la pena este post, veremos más adelante como evoluciona el asunto y si encuentro una forma de conectar los puntos, como dirían en Rubicon.

En Spotify: Super Buses Por Doquier, lista de guaracha, raspa canilla y pule hebilla, seleccionada por Enrique Doza para Spotify Battle.


3
feb 11

FC Barcelona-Catalunya-Estrella Damm #quetenim

Hay un anuncio de cerveza en la televisión catalana y en YouTube que habla de las cosas buenas que tenemos en Catalunya. He recogido varias opiniones al respecto en Twitter, YouTube, por email y en la cocina de casa de mis padres:

Mi madre:
Cuando lo he visto pensaba que era algo del cat.cat [la relación de nombres de mi madre es algo inespecífica en ocasiones], del Xavi Coral…

@Allmandring
Flipante. Inicio el boicot pero ya, para lo que vale, no mas birra catalana, viva la alemana! Un ego enorme és el #quetenim

Mi hermana:
Habla bien de cosas de aquí, me gusta.

@guerrerolj
Mai m’ha agradat l’Estrella Damm, vist això ara entenc el per què #cofoïsme [Actitud satisfecha y engreída hacia una situación propia determinada] #penyaespardenya #quetenim

Llorenç Roviras
Està bé promoure l’orgull per les coses pròpies (sense menystenir les dels altres). Està ben equilibrat entre tradició i modernitat. És discutible la tria del què tenim, però triessin el que triessin sempre hi hauria absències importants. Està prou bé. No es que em commogui quan el veig, però el trobo molt ben pensat.

@brasoriol
Estrella Damm ja s’ha apropiat de Catalunya, les Balears, l’estiu, el Barça… que #quetenim ?? Cada cop més afinitat amb la marca Moritz

Orolindo
INDEPENDENCIA ES LLIBERTAT !!!!
VISCA EL BARÇA I VISCA CATALUNYA LLIURE.

FaRRuQuItOPaN
No le veo mérito alguno… cualquier Comunidad Autónoma de España como Catalunya puede presumir de cosas como estas.

Una persona que ha trabajado en la agencia del anuncio, Villarrosàs, me informa que el anuncio viral de la selección española: Ser español no es una excusa, es una responsabilidad, también es suyo. Ah, y Cruzcampo hizo un anuncio idéntico “Hecha de Andalucía”, hace dos años.

Desde el punto de vista publicitario es brillante, que vendan cervezas apelando al patriotismo me parece un gran negocio, esto se hace en política también.

Pero catalanes, no somos los mejores en casi nada, creedme, una actitud más modesta nos beneficia a todos. El Trinxat de la Cerdanya está muy bien, es una de las mejores formas de comer verdura si no te gusta la verdura pero tampoco es un plato para hacer bandera. El fuet de Vic es excelente, como el chorizo segoviano de Bernuy de Porreros, y las anchoas de L’Escala son deliciosas pero las del Cantábrico están más buenas. En otras artes ya no entro.

Solo somos los mejores del mundo en una cosa, en el fútbol, como antes también lo fueron en Madrid, Amsterdam y Milán.


31
dic 10

El año que acabó Lost

Hace tiempo que no como uvas por nochevieja. Antes tomaba tranquilamente tres mientras los demás comían doce, por cumplir de alguna forma con los que me rodean, pero como soy malísimo disimulando cuando me siento incómodo, dejé de hacerlo. Tampoco soy demasiado efusivo brindando. Pero como dice El Listo, las tradiciones son importantes y hay que respetarlas. Así que pondré en la nevera una botella de Gramona Imperial y voy a desear felicidad a todo el mundo, seguro que a partir de mañana todo va a ir mejor.

Me conformaré si en 2011 podemos tener alegrías como estas:

AfroCubism – AfroCubism (World Circuit): Elíades Ochoa, Toumani Diabaté y compañía firman el disco definitivo de la conexión África-Cuba, y alguna de las canciones más bonitas en mucho tiempo.

Toy Story 3 – Lee Unkrich: Sí, La red social está muy bien, pero ésta emociona.

Lost: Otro día hablaremos de Sherlock, Downton Abbey, Treme o Boardwalk Empire, pero este año ha sido el adiós a Ben Linus.

Dublab: Este colectivo de artistas, entre los que se encuentra Jimmy Tamborello, organizan fiestas temáticas en la taberna Hyperion de Los Angeles dedicadas al desamor, la música tropical y las cintas de casette. Queda lejos, pero las sesiones que cuelgan en su blog han salvado muchas tardes y muchas mañanas.

El mundial de España: Y el gol de Puyol.

30 favoritas de 2010 en Spotifare: Algunas de las canciones que más han sonado en nuestro Spotify.

Otra noche en Puerto Rico o donde sea:

Y el baile, que no falte el baile: Salsa, a musical history – Varios artistas (Fania)


5
nov 10

Profe, ¿y la merienda?

Son las cuatro de la tarde en la Habana, en la sede cubana de la Asociación de Economistas de América Latina y el Caribe. Hace dos horas que he empezado* mi clase del módulo de Innovación en las Políticas Publicas, de la Diplomatura de Innovación y Desarrollo de la Universidad de la Habana.

En el exterior la temperatura es de 30º y en el aula hace calor, pero he tenido que corregir la orientación de la rejilla del aire acondicionado, que me daba directamente en la cara.

El tema de mi módulo es Administración y Gobierno Electrónico, y no es sencillo de explicar en un país donde el contraste entre el nivel cultural y talento de su gente, y la realidad del desarrollo económico y social son tan acusados.

Al principio estaba un poco tenso e inseguro sobre cómo enfocar un tema tan estratégico para el desarrollo de la sociedad y la eficiencia de la administración, ya que en Cuba, entre otros aspectos, las infraestructuras de comunicaciones no son las mas adecuadas para su puesta en práctica:

- 10% de la población dispone de teléfono móvil.

- 2,9% se conectó a Internet en los últimos doce meses (mas de la mitad desde el centro de trabajo o educativo).

- El precio de las telecomunicaciones es inaccesible para la mayoría de la población.

- La velocidad promedio de transferencia en Internet oscila entre 5-10 Kb/s, debido a la falta de una conexión por fibra óptica con el exterior. Esta conectividad esta previsto hacerla con un cable submarino hasta Venezuela (puesta en marcha prevista para 2011).

Iniciamos la clase con un trabajo en equipo para la definición conjunta de la administración electrónica: Objetivos, beneficios, alcance, impacto en los ciudadanos, canales de acceso, requerimientos, etc… Mi sorpresa, muy positiva, fue que en unos veinte minutos habíamos llegado a un resultado consensuado y completo. A partir de ahí me di cuenta de todo seria mucho mas fácil de lo que pensaba.

El hilo conductor de la clase del primer día fue la LAECSP (Ley de Acceso Electrónico de los Ciudadanos a los Servicios Públicos). Cuando me empezaba a sentir cómodo y se había establecido un diálogo muy fluido entre nosotros, uno de los alumnos me dice: “Profe, ¿y la merienda?”. Entonces me di cuenta de que llevábamos dos horas de sesión y reclamaban el lógico descanso, que otros llaman “coffee break”, más moderno…

Durante la merienda tuve la oportunidad de conversar con algunos alumnos y me quedé sumamente impresionado por el altísimo nivel de conocimiento e interés sobre España de la mayoría. Uno de los alumnos, apellidado Pujol, me hizo recordar las principales causas que provocaron el inicio de la guerra civil española, la dureza de la posguerra y la ejemplaridad de la transición. El amigo Pujol fue tan detallista que incluyó claves como el atentado de Carrero Blanco, la elección de Adolfo Suárez para liderar el inicio de la transición, y el definitivo papel del rey durante el episodio del 23F.

Esta breve conversación y la experiencia durante el resto de las clases me sirvieron para constatar el altísimo grado de preparación del pueblo de Cuba, que es consciente de su realidad y que quiere prepararse para el futuro.

El mismo alumno, Pujol, me preguntó el segundo día de clase sobre la neutralidad de la red y el debate sobre las tarifas planas del acceso a Internet ¡por móvil! En Cuba no se puede acceder desde el móvil a Internet, y en las llamadas de voz pagan los dos: el que llama y el que recibe…

Se interesaron mucho por los avances tecnológicos: Banda ancha móvil (conectividad inalámbrica), smartphones (especialmente el iPhone), las tabletas (iPad), la TDT, etc. Estaban encantados con mi iPhone.

Al finalizar la clase les dije que lo más importante de lo que había explicado y con lo que se tenían que quedar era con los conceptos, y otro alumno me dijo: “Profe, ¿no podemos quedarnos también con el iPhone?“

*Este post está escrito por mi padre, también publicado en el blog de NAE.